Advierten sobre el pasivo ambiental y la falta de políticas de remediación

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28, Febrero de 2019

EXPANSIÓN DE LA CENTRAL TERMOELÉCTRICA

Advierten sobre el pasivo ambiental y la falta de políticas de remediación

Vecinos del sur de la ciudad y organizaciones políticas, sociales y ambientalistas cuestionaron el pasivo ambiental que generará la expansión de la central termoeléctrica Modesto Maranzana en la ciudad de Río Cuarto. Remarcaron que la empresa está “floja en políticas de remediación”. Manifestaron que el daño ambiental lo sufrirán los vecinos de Río Cuarto y las ganancias se las llevan las empresas.

Por Nano Nusbaum

Tras el pedido de ampliación de la central termoeléctrica Modesto Maranzana, este miércoles se desarrolló la audiencia pública para debatir las consecuencias ambientales de la expansión de la usina que busca incrementar su producción de 350 megavatios a 471. El encuentro se desarrolló en la sede de la vecinal Fenix de nuestra ciudad. Además de la empresa, también participaron miembros de organizaciones sociales, ambientales y referentes políticos.

Según el informe elaborado por técnicos especialistas de órganos municipales, con la ampliación solicitada por la empresa, la planta produciría energía eléctrica equivalente a la que necesitan siete ciudades del tamaño y características de Río Cuarto. Así, nuestra ciudad pasaría a soportar el impacto ambiental que actualmente resiste, más el de otras seis ciudades como la nuestra.

Martín Sosa, integrante de la Asamblea de Río Cuarto Sin Agrotóxicos, cuestionó al Grupo Albanesi, propietario de la central, por la falta de políticas de remediación. “La empresa está bastante floja porque no tiene políticas para reducir el impacto de la eliminación de dióxido de carbono, solamente han presentado que han plantado 20 árboles y sabemos que según los cálculos realizados por el área de Medio Ambiente municipal, tendrían que plantar 1500 hectáreas de árboles”, agregó.

Insumos naturales y emisión de gases

Integrantes del partido Respeto indicaron que anualmente la planta emite 600 mil toneladas de dióxido de carbono (gas de efecto invernadero), lo que equivale a 300 mil autos funcionando a nafta y haciendo entre 10.000 y 20.000 km anuales. Un dato no menor si se tiene en cuenta que el parque automotor de Río Cuarto no llega a superar los 100 mil vehículos.

Por tales motivos, “para purificar esa emisión de gases contaminantes y emprender una acción compensatoria se necesitarían 300 mil árboles”, explicaron desde Respeto. Esto equivale a un bosque de árboles, separados 7 metros unos de otros, en una franjan de 50 metros (media cuadra) a lo largo de 300 km, “es decir, una media cuadra de acá a Carlos Paz”, graficaron

El concejal de Respeto, Franco Altamirano, dijo que también hay que tener en cuenta la contaminación sonora en la zona donde está la planta y las consecuencias que eso trae para los vecinos del sector. “Están contaminando el agua y el aire a costa de la salud de las personas y como siempre las ganancias se las lleva un privado, mientras que la huella ambiental queda en Río Cuarto y la región”, expresó.

El incremento de energía que persigue la central Modesto Maranzana, implicaría no sólo el aumento de las ya abundantes emisiones de dióxido de carbono, sino que también implicaría un incremento considerable en el uso de agua potable y limpia. La empresa manifestó que necesitaría sumar dos perforaciones más a las ya existentes al acuífero confinado para generar energía eléctrica que sería vehiculizada por un cableado para alimentar una fábrica de bioetanol (Promaíz) ubicada en la localidad Alejandro Roca.

De los insumos que utiliza esta planta, “el más crítico es el agua porque por las característica y el hecho de estar ubicada en el sur de la ciudad, toman agua para el funcionamiento de las máquinas de un acuífero surgente subterráneo confinado”, indicó el geólogo Nelso Doffo, docente investigador de la UNRC. Explicó que “esa agua que es la más profunda tiene un delicado balance hídrico y hay que tener cuidado cómo se bombea porque es el único recurso de agua dulce que tiene esa región”. También remarcó que es fundamental el monitoreo y control de la emisión de gases de efecto invernadero y ver que no se exceda de los límites establecidos.

“Lo que vemos que generalmente estas empresas buscan, en este caso el Grupo Albanessi, el beneficio económico por sobre todo. Parece que lo único que les interesa es producir energía eléctrica para incorporarla al sistema interconectado nacional, pero no se pone en discusión por qué cada vez hay más consumo y si hay otras maneras de producción de energía por qué seguimos con estas que son perjudiciales para el medio ambiente”, remarcó Martín Sosa.

Puntos oscuros

La abogada Lucía De Carlos, representante legal de la Asamblea Río Cuarto Sin Agrotóxicos, aseguró que desde el punto de vista legal, hay varias cuestiones que no se están cumpliendo. “Esta audiencia pública se debería haber llevado a cabo anteriormente cuando se otorgaron otras ampliaciones. Además, hay varios puntos oscuros vinculados a la cuestión técnica, como por ejemplo: no hay auditorias de cumplimiento para ver cómo está en estos momentos la planta, no hay dictámenes técnicos de organismos como Conicet  y el propio ENRE. Desde la empresa contestaron que sí hay informes del ENRE pero no están a disposición de la ciudadanía por lo cual se termina vulnerando el derecho a la información de los vecinos de Río Cuarto”, cuestionó la abogada.

Documento de la Asamblea Río Cuarto Sin Agrotóxicos – Audiencia Pública

Vecinos sin vos

También manifestó que la audiencia los dejó con un sin sabor, ya que se presentaron algunos vecinos para dar su testimonio pero le negaron la participación. Para la letrada esto es algo triste porque “el fundamento último de la audiencia es el de garantizar a la ciudadanía la posibilidad de expresarse para ver si hay consenso social acerca de esta expansión de la planta termoeléctrica”.

Por último, Martín Sosa dijo que es necesario llevar adelante un debate sobre cuestiones más profundas que tienen que ver con los modelos de desarrollo. “No queremos puntualizar únicamente en este tipo de empresa, sino de poner en discusión los modelos de desarrollo, la utilización de recursos y los modos de producción de energía.  Por qué no plantear otro tipo de producción, como por ejemplo, que los ciudadanos puedan acceder y producir su propia energía sin depender de terceros”, propuso.

Una ciudad con energías limpias

El geólogo Nelso Doffo propuso que las nuevas producciones dentro de la ciudad sean con energía limpia y señaló que “ya hay experiencias locales como Bio4 para avanzar en la producción de energía limpia”.

Aseguró que “así como somos un Municipio no nuclear, podemos ser una ciudad que no aumente su huella de carbono. Aquellas cosas que podamos evitar, -no que la gente deje de andar en auto- pero sí en el caso que surja nuevamente la posibilidad de una ampliación de una planta de energía, que ya no sea quemando carburos”, concluyó.

A pesar del reclamo de vecinos por la contaminación sonora y del pasivo ambiental que implica la ampliación de la central termoeléctrica, el secretario de Ambiente y Cambio Climático, Javier Britch, aseguró que hay un dictamen preliminar que contempló el impacto del crecimiento de la planta. Además señaló que la audiencia pública “es una instancia para volcar opiniones y acercar documentación”, pero aclaró que “no es vinculante”.