Ganarse un lugar

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27, Febrero 2021

Ganarse un lugar

La árbitra AFA Belem Bevilacqua marcó un antes y después en el arbitraje de la Ciudad de Río Cuarto.

Por Rocío Saenz

Derrumbar barreras con acciones, con trabajo duro, arrancando desde abajo queriendo buscar su lugar. El camino del arbitraje de Belem Bevilacqua comenzó a los 17 años mientras cursaba el ultimo año del secundario, cuando dejo de practicar patinaje artístico, deporte que realizaba hacía 12 años. Al tomar esa decisión cambio las cuatro ruedas por una pelota de fútbol. Las mujeres en los últimos años han logrado ganarse la paridad con los varones en el ámbito del fútbol, pero cuando Belem inició su camino era la única mujer en la Ciudad de Río Cuarto que era árbitra.

-¿Fue difícil ingresar el ámbito laboral del fútbol? ¿Alguna vez sentiste que tu palabra no era respetada?

-Sí, al principio si, pero lo comencé a sentir cuando empecé a dirigir en categorías más altas que nunca antes había dirigido una mujer como por ejemplo cuando me tocó arbitrar en primera división fui la primera mujer que lo hizo en Río Cuarto. Fue algo bastante complejo y quieras o no le estas sacando el lugar a otra persona en el sentido de que había 10 árbitros pasaron a ser 11 y de esa manera se comienza la rotación. Pero al mismo tiempo también me sentí muy acompañada por la familia del arbitraje que me apoyó mucho para poder abrir nuevos caminos. Con respecto a los clubes, al principio les costó bastante aceptar que los dirija una árbitra, pero después, al no tener alternativa, lo fueron aceptando de a poco.

-En el año 2019 en Argentina se profesionalizó el fútbol femenino, ¿Siente que se dio un paso importante en el deporte?

-Se dieron varios pasos importantes, no sólo para las chicas que lograron la profesionalización de la liga, sino que también el arbitraje femenino tuvo más espacio al tener una mayor cantidad de partidos para dirigir. Pero al mismo tiempo las mujeres pidieron que sean las mismas mujeres que las arbitren. Las árbitras somos como un comodín, vamos a dirigir a las mujeres, a los hombres, a los nenes y vamos para todos lados porque nos es sencillo manejarnos que tal vez a algunos varones les pasa que cuando van a dirigir a las mujeres o a los niños no saben como comunicarse.

Belem no es solamente árbitra, sino que también ejerce su profesión de profesora de educación especial.  “Hago los dos trabajos de forma simultánea. A la mañana estoy en los colegios, llego a casa y almuerzo. Me voy a entrenar, vuelvo y salgo de nuevo para los colegios. A veces tengo clases de arbitraje y así es toda la semana”, explicó Belem. Pero su profesión de docente se relaciona con su labor en las canchas sobre todo en cancha chica o en los partidos de las categorías inferiores. “Me ha tocado dirigir un encuentro de personas sordas y si no fuera porque sé lengua de señas la comunicación se podría haber dificultado”, sostuvo la árbitra AFA.

-Si tuvieras que contar alguna anécdota de algo que te han dicho mientras dirigías un partido ¿Cuál sería?

Anécdotas hay un montonazo, muchas graciosas, otras para el olvido y muchas cargadas como cuando sacas el anotador para anotar un amonestado y te dictan el número de teléfono o cuando le preguntas a un jugador quién sale y te contesta nosotros dos esta noche. Hay anécdotas muy lindas la verdad que no podría quedarme con una sola.