Lo sagrado de llegar al mundo debe ser un acto de pleno amor

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15, Mayo de 2019

SEMANA MUNDIAL DEL PARTO RESPETADO

Lo sagrado de llegar al mundo debe ser un acto de pleno amor

El término “parto respetado” o “parto humanizado” hace referencia a una modalidad de atención del parto caracterizada por el respeto a los derechos de los padres y los niños y niñas en el momento del nacimiento. Es decir, en consonancia con las necesidades y deseos de la familia que va a dar a luz.

Por Julia Giuliani

Pero ese parto respetado, ¿se cumple como establece la ley 25929? Desde la experiencia personal puedo decir que los dos nacimientos de mis hijxs fueron momentos bisagras, no sólo por lo que implica traer un hijx al mundo, sino porque los pos nacimientos fueron instancias duras para mi cuerpo.

Ambos embarazos los viví de manera única, disfrutándolos y en plenitud, con plena conciencia e información de qué derechos tenían mis hijxs mientras me habitaran. Con Charo, la primera, tuve seis horas de trabajo de parto. ¿Si fueron duras?, sí, pero hoy viéndolas con cierta lejanía caigo en la cuenta que no tenía la información necesaria para creer y confiar en mí, fui totalmente violentada, así lo veo hoy, llegar que te canalicen sin si quiera preguntarte como te llamás o decirte que te ponen y porqué y que todo va a estar bien.

Recuerdo mis ganas locas de estar en cunclillas o sentada como india como cuando era chica, posturas que me negaban a tener porque “debía estar acostada”. Finalmente, no se dio y fuimos a una cesárea por el estrés fetal que Charo mostraba.

En rondas de amigas caemos en la cuenta de que a todas nos termina ganando el “no vas a poder”, “no te lo vas a bancar”, falta de información es la principal causa de que la mayoría de los partos por vía vaginal no se concreten.

Jimena Segre, una artesana del origami, reflexiona sobre esta semana del parto respetado: “esta semana la veo buenísima para reflexionar sobre la violencia que el cuerpo de las mujeres sufre, algo totalmente naturalizado, hay una violencia en la gestación y en el pos que lo veo como una violencia hacia nuestra vida sexual, y que es totalmente machista”.

Jimena fue mamá de Amancay, su parto fue en casa, experiencia que relata desde un lugar de sentirse una afortunada por esa posibilidad y por “el círculo de mujeres que parieron en su casa y me rodearon para acompañarme y de mi compañero que tiene una posición anti patriarcal y se interpela y politizamos nuestro embarazo. Decidimos que nuestra hija nazca en casa para evitar la violencia obstétrica”.

Si bien hay una ley que garantiza el parto respetado sigue existiendo una mirada que reprime el placer y la educación sexual se rige meramente por lo pornográfico y no desde el disfrute y el momento del encuentro.

Segre destaca: “tuve un parto soñado, volvería a parir un montón de veces más porque me empoderó. La violencia obstétrica la viví en los controles previos al nacimiento, en la Maternidad Kowalk me negaron la atención por haber tenido un parto domiciliario. Me llegaron a decir que gastaba recursos de mujeres que hacían las cosas bien, como si yo las hubiera hecho mal siendo que elegí obstetra, partera y quien quería que me acompañe. Obviamente toda la culpa caía sobre mí y no sobre mi compañero”.

El parto debe ser amoroso, sano, cuidado y respetado. Parir sin dolor es posible y va contra todo mandato religioso que nos impone lo traumático.

Leticia Erausquin es médica, madre de dos hijxs destaca la importancia de que exista la ley 25929 que habla del derecho al parto normal, el respeto a la mujer durante todo su embarazo, a que debe ser acompañada en ese tránsito a ser mamá. “Considero que parir normal como dice la ley no debe ser sólo tenido en cuenta el parto normal y vaginal, sino también las cesáreas y respetar lo que la mujer desee”.

Los testimonios se repiten y hay una palabra que me resuena a lo largo de cada uno de ellos RESPETO Y DECISIÓN, dos patas fundamentales para poder tener un embarazo y un parto respetado.

“Mi primer hija nació por parto vaginal, rompí bolsa y no tenía dolores. Cuando llegué a la clínica me canalizaron y no me dijeron que me ponían, para qué era…después supe que era oxitocina (Hormona secretada por la hipófisis que tiene la propiedad de provocar contracciones uterinas, se prepara farmacológicamente con el fin de inducir el parto), por el dolor…la partera me preguntó si me lo iba a bancar, esa frase me marcó”, relata Josefina Miscoff Profesora en Artes Visuales.

Acostumbradas al dicho popular de que vamos a parir con dolor, los dolores no resultan ser sólo físicos sino también emocionales, la entrega es tal con la llegada de un hijx, que solemos dejar pasar e ignorar muchas cosas con tal de que ese bebé nazca sanx y salvo.

Para Josefina es necesario volver a nuestras indias, “a las hermanas de la tierra y parir con placer, sentir un orgasmo cuando nace nuestrx hijx, conocer que posturas podemos tener al momento de parir, quienes nos pueden acompañar y sobre todo reclamar sensibilidad en el trato médico, que lxs profesionales de la salud no sólo cumplan protocolos médicos porque deshumanizan actos llenos de vida y amor como si fuera un trámite, cuando en realidad son momentos bisagra. Tenemos que informarnos más”.

Todas las mujeres consultadas reflexionan sobre lo mismo, el rol de lxs profesionales de la salud que muchas veces implican cuidarse más ellxs que a la madre por parir.

Fernanda Oviedo, profesora de Lengua y Literatura, tanguera, nos cuenta su experiencia desde el otro lado del océano: “poder vivir un momento tan importante cuando decidimos ser madres, es fundamental. La llegada de un hijx es la comunión que las instituciones sanitarias deshumanizan ese ritual, ese momento dejando de lado lo sagrado de llegar al mundo, lo cuidado que debe ser. Muchas mujeres son violentadas y debemos tener la posibilidad de informarnos más sobre nuestros derechos”.

Por estos días, en Río Cuarto se lleva adelante la semana del parto respetado, una de sus impulsoras y referente es Jésica Basabilbaso quien destaca que: “esta semana se destaca en trabajar desde lo interdisciplinario, rondas donde dialogamos y debatimos con público en general y profesionales bajo el lema EL PODER PARIR ESTÁ EN VOS”.

Este miércoles a las 15.30 horas en la Sala Pinto del Centro Cultural El Andino se expondrán experiencias de nacimientos por doctores de la localidad serrana de Mina Clavero. Las mismas son organizadas por el Servicio Diferencial de Obstetricia del Policlínico San Lucas, Natural Sabiduría Femenina, adhiere Psicología Perinatal de Córdoba, Consavic, Consejo de Género de Río Cuarto.