Mirá como nos ponemos

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12 Diciembre, 2018

Mirá como nos ponemos

Por Florencia Guttlein

Redacción RETRUCO Ayer por la tarde el colectivo de Actrices Argentinas realizó una conferencia de prensa para anunciar un nuevo caso de abuso sexual. Thelma Fardin denunció públicamente y ante la justicia, a Juan Darthés por violación. El hecho ocurrió en 2009, en Nicaragua, cuando estaban realizando la gira de la exitosa novela “Patito Feo”. Ella tenía 16 años, él 45. Tan solo 16 años que fueron arrebatados en un acto donde ella explica que le dijo varias veces que NO.

NO es No y mira cómo nos ponemos fueron y son las dos consignas que condensan el reclamo de cientos de mujeres que, en menos de 24 horas, alzamos la voz para decir BASTA.

La valentía de Thelma fue un faro para muchas. Junto con el Hashtag #MiráComoNosPonemos y con las redes sociales como escenario principal para el reclamo y la lucha, en pocas horas se comenzaron a visibilizar miles de historias de violación, abusos y violencia de género que sufrieron diferentes mujeres, en algún momento de su vida y en diversos ámbitos.

Junto con la denuncia, comenzó inmediatamente a circular un vídeo donde Thelma brinda detalles sobre cuándo, cómo y dónde sucedió el abuso sexual. Un relato doloroso, en primera persona, que duele. Duele muchísimo que se tenga que exponer de esa manera lo ocurrido. Lástima porque hay que apelar a especificaciones para que nos crean, porque con denunciar ya no alcanza y, encima, nos piden pruebas. Qué más pruebas necesitan para entender que el machismo y ésta sociedad patriarcal y misógina nos destruyó y nos sigue destruyendo día a día.

En cuestión de horas hemos sido partícipes  de una gran marea que nos interpeló a todos, y todas, por igual. Lo más estremecedor de todo eso fueron los mensajes machistas de mujeres apoyando al violador, desestimando el relato de Thelma.  La empatía, la sororidad y la solidaridad con la causa del otro y otras, es un desafío que nos espera por delante. Estará en nosotros decidir de qué lado de la vereda estamos. En mi caso es y será siempre con la víctima. Codo a codo con la mujer porque así lo quiero y porque el silencio ya no nos pertenece. Somos la voz de miles de mujeres que hemos pasado por alguna situación de violencia y ya no aguantamos más. Ya no nos callamos más. Ya no.

Y como dijo Luciana Peker … “Si no nombramos nosotras a ésta revolución, no la nombra nadie”.