Que usen gorra y anden un carro no los hace delincuentes

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16, Mayo de 2019

LOCALES

Que usen gorra y anden en un carro no los hace delincuentes

Dos jóvenes que transitaban en un carro fueron maltratados, estigmatizados y criminalizados por la policía.  Cuando llegaron hasta las 320 Viviendas para retirar un colchón que una familia les había donado, los efectivos policiales los amedrentaron, les tiraron la gorra al piso y los quisieron llevar detenidos por “actitud sospechosa”.

Por Nano Nusbaum

Los hechos ocurrieron este martes por la noche -cerca de las 21 horas-, cuando los dos jóvenes que circulaban en un carro (tracción a sangre) fueron a buscar un colchón que una familia había donado y estaban esperando en inmediaciones de las 320 Viviendas. Mientras aguardaban que la trabajadora social y concejal del partido Respeto, Patricia Muñoz García, quien averiguaba cuál era el monoblock, piso y departamento donde tenían que retirar el colchón, los jóvenes fueron interceptados por la policía. En ese momento, los efectivos policiales los agraviaron, le tiraron la gorra al piso e intentaron llevarlos detenidos.

Patricia Muñoz García, quien coordina la organización sin fines de lucro Los Orillas, contó que fueron los chicos en el carro y ella en la camioneta del partido. Explicó que lo hicieron de esa manera por pedido de los jóvenes para que la concejala les indicara cuál de todos los departamentos de las 320 Viviendas era donde tenían que retirar el colchón, ya que es difícil identificar fácilmente un departamento en particular, “más para quien no sabe leer”, expresó la edil en referencia a los jóvenes.

Según la trabajadora social, cuando terminó el interminable recorrido buscando el departamento y va al encuentro de los pibes que estaban cuidando el carro para que no se lo llevaran de la vía pública, observó que más de 10 efectivos se los querían llevar detenidos. “Con odio les tiraron sus gorras al piso, les preguntaron por otras personas y los pibes contestaron con todo respeto cada pregunta. Evité que se los lleven, pero la tristeza de ellos y el susto ya lo incorporaron. Saben que si contestan mal, les pegan, los encierran hasta el otro día”, contó a Retruco.

La policía tampoco mostró capacidad de diálogo con la trabajadora social. “Me tomaron los datos y riéndose me dijeron “anda a trabajar!”, a lo que respondí estoy trabajando, 21 horas”, contó la edil, quien agregó: “Claro que para ellos no existe otra actividad que la de ellos. Finalmente no se los llevaron. Hoy sirvió sacar la chapa de concejala que siempre me suelen decir chapeá“, relató Patricia Muñoz García.

Sostuvo que este tipo de hechos se repiten. “Los retienen, le ponen que es por riña callejera, disturbios, entonces después no tienen forma de demostrar lo contrario. Estamos generando una sociedad horrible porque mucha gente no entiende que son prácticas ilegales, que no se puede andar violentando y pegándole a los pibes como si no pasara nada, y en el caso de cometer algún delito lo tiene que definir la justicia, no golpeando a la gente”.

La trabajadora territorial recordó que “la policía del Alberdi tiene un efectivo que está implicado en el juicio por balear a la joven Milagros Castro, una piba a quien le pegaron un tiro en el ojo cuando estaba en Avenida Argentina el 9 de marzo de 2013. A Mili le arruinaron la vida. Ella quedó viuda con su bebé, perdió el ojo, tuvo que abandonar el secundario, y mientras tanto el efectivo policial sigue trabajando en las fuerzas de seguridad, para lo cual fue trasladado de Banda Norte a la comisaría del Alberdi. Y ahora son esos policías los que golpearon a otro chico”, expresó la concejal.

La continuidad y gravedad de estas acciones de amedrentamiento, criminalización y estigmatización de parte de las fuerzas de seguridad hacia los jóvenes de los sectores más vulnerables de la ciudad es una muestra clara de que el cambio del Código de Faltas por el de Convivencia en la provincia de Córdoba no mejoró la situación de los pibes que son detenidos de manera arbitraria por las fuerzas policiales. En definitiva, más allá del cambio en la normativa, se sigue criminalizando a los pobres.

En este sentido, la trabajadora territorial y coordinadora de la organización barrial Los Orillas, dijo consideró que hay que visibilizar estas acciones y reclamó “un cambio político para poner en la agenda política el accionar abusivo y la criminalización de la pobreza”.

Las actuales políticas en materia de seguridad no hacen más que fortalecer la estigmatización de la juventud de los sectores populares como victimario, como sujeto principal que provoca la “inseguridad” (o mejor dicho la criminalidad) y por lo tanto como objetivo a perseguir y reprimir.

De esta manera, se esconden los problemas reales y estructurales, las causas de fondo de la “inseguridad”, ya que implica discutir en profundidad los proyectos estratégicos de país, los procesos históricos y las medidas concretas que surgen de dicha perspectiva; fragmenta al pueblo en sus dos grandes sectores, los trabajadores incluidos, técnicos y profesionales, y todos los llamados sectores medios, contra las fracciones pobres, los trabajadores en negro, los sectores populares pauperizados y excluidos; fomenta las salidas represivas y el “disciplinamiento” social; y excluye a la juventud marginada y vulnerada de la participación en la política como herramienta de transformación social, anulándola como sujeto político.