Altos planeros

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27, Junio 2020

Altos planeros

Cuando el tiempo demanda más humanidad, visibilizar a las mujeres en las barriadas, es la consigna.

Por Julia Giuliani

Los noticieros se inundan de malas noticias, del drama, del pánico, de esa pedagogía del miedo que tan fácil se  instala en el imaginario colectivo: Es necesario salvarse sola, solo, el individualismo salvaje. Como que no hay otro camino que el autopensarse y autorealizarse en la más profunda de las soledades.

Y es que esos contenidos periodísticos en los medios, ¿por quién son pensados? ¿con qué intereses?, si bien la Academia quiere hacernos creer que la noticia se cuenta desde la objetividad, quienes ejercemos de alguna u otra manera este oficio, sabemos que eso es imposible. La subjetividad nos atraviesa de la A a la Z, el bagaje cultural, social, político que nos acompaña desde siempre también se hace presente al momento de escribir o difundir una noticia…por eso, ¿por qué y para qué esos productores de contenido engañan a las audiencias pidiendo neutralidad?

La neutralidad no existe, sí la autonomía y en cualquier ámbito de la vida. Los noticieros y periodistas que se hacen eco del odio y de los intereses de los grandes monopolios financieros y empresariales del país reflejan una realidad que no nos representa a todos. Defender a Vicentin ¿qué sentido tiene en una sociedad en donde el 75% alquila? En una ciudad como Río Cuarto en donde existen más de 15.000 familias que alquilan por falta de oportunidad para acceder a la vivienda propia. Entonces, me pregunto, ¿cómo es posible que la gente celebre la no intervención estatal en Vicentín con el argumento de defender la propiedad privada? Se trata de una empresa privada que ha estafado al Estado argentino desde sus inicios.

Mauricio Macri durante su Presidencia le dio a Vicentin en dinero el equivalente a 100 años de planes sociales, Onganía le dio gratis las hectáreas en Santa Fe que hoy ocupa, mientras que Martínez de Hoz en plena dictadura cívico-militar le dio gratis el Puerto sobre el río Paraná. Entonces la pregunta es…¿quién estafa a quién?

El Diputado de la Provincia de Santa Fe, Carlos Del Frade, forma parte de un equipo de investigación que está reconstruyendo la línea de tiempo sobre esta empresa.

La investigación arroja algunos datos:

  • Al 31 de octubre de 2018 la empresa ofreció $118 mil millones en ventas.
  • $30 mil millones de ganancias.
  • $130 mil millones de convocatoria a acreedores.
  • $50 millones de dólares de deuda.
  • $530 millones de dólares es el valor del patrimonio de la familia Vicentin.

Mucha ganancia y mucha deuda siendo que el Banco Nación durante la Presidencia de Mauricio Macri le otorgó un préstamo por 300 millones de dólares, ¿dónde está ese dinero?. Se sabe que el Gobierno de la República del Paraguay lleva adelante una causa penal contra Vicentin por la fuga de 200 millones de dólares alertando esta operación como una posible actividad delictiva de la cúpula empresarial.

La línea investigativa además incluye que en noviembre 2019, cuando Macri sabía que ya se iba, le otorgó 26 créditos a Vicentin desde la cueva del Banco Nación, porque no hay otra forma de conceptualizar a la entidad bancaria durante el macrismo más que como una cueva que vació sus arcas para prestarle al sector agroexportador multimillonario de nuestro país, siendo que la empresa no calificaba como apta para este préstamo.

La historia de Vicentin es clara desde la dictadura militar para acá, siempre ha sido salvada por el Estado. Por eso es fundamental que el Gobierno de Alberto Fernández garantice una investigación que ponga las cartas sobre la mesa para terminar de dilucidar la gran estafa.

Vicentin no es un caso más. Es una empresa estratégica, en nuestro país existen solamente 13 empresas agroexportadoras, siendo 10 de ellas extranjeras, por eso poder contar con Vicentin en un Comité Mixto sería una gran oportunidad para defender la riqueza nacional y comenzar a hablar de Soberanía Alimentaria, Popular y Nacional.

Conociendo estos datos, los grandes decidores de mentiras, profetas que propagan la defensa de quienes por años han sido los grandes planeros que millones de argentinas y argentinos solventamos, deben dejar de producir y reproducir discursos poblados de odio, de falsa información.