ANSES se niega jubilar a una docente universitaria

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4 Diciembre, 2019

FALTA DE CUMPLIMIENTO

ANSES se niega jubilar a una docente universitaria

Silvia Aballay es docente en las universidades de Río Cuarto y Villa María. En abril del 2016 comenzó a tramitar su jubilación, constatando que la UNRC no había descontado el 2% adicional, requisito de la Ley 26.508 para acceder al régimen jubilatorio previsto desde 2009. Desde ese momento transitó un camino judicial para exigirle a la ANSES el cumplimiento de la ley con la consecuente jubilación. Medidas, varias. Respuestas, ninguna.

Silvia Aballay tiene 64 años, y es docente en la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) desde el 1 de marzo de 1980. También ejerce su profesión en la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) desde el 1 de mayo de 1999, contando en total con 37 años de aportes y la edad necesaria para jubilarse. Llegado el momento, en abril de 2016, Aballay inició los tramites jubilatorios correspondientes, pero la situación que vendría después seria aun más compleja de lo que esperaba.

Al momento de abonar los aportes a ANSES, le informaron que desde la UNRC no le habían descontado el 2% adicional que es requisito de la Ley 26.508 para poder acceder a la tan ansiada jubilación. Sin ello, no se podía jubilar.

En 2009 se introdujeron algunos cambios en el sistema previsional para los docentes universitarios y se determinó como requisito el aporte del 2% para que luego puedan jubilarse como docente universitario con el 82% móvil. Es ahí donde se presentó el problema para Silvia, ya que una de sus empleadoras -la UNRC-no había realizado ese “descuento extra”. Desde ese momento la Asociación Gremial Docente (AGD) comenzó con las gestiones gremiales y previsionales correspondientes, donde lo que empezó con un simple tramite jubilatorio devino en acciones judiciales para hacer cumplir un derecho de todo trabajador.

Desde Retruco dialogamos con Belen Eandi, abogada que lleva adelante la causa de Silvia. “Presentamos todos los papeles correspondientes en abril de 2016, pasaron los meses y no obteníamos ninguna novedad. Es importante remarcar que esto se va a Buenos Aires, ya que la ANSES de acá no lo trabaja porque todas las jubilaciones de docentes generalmente van para allá”, aseguró la letrada.

Durante ese año y medio, Silvia agotó todas las posibilidades: en primera instancia recurrió a la UNRC dispuesta a abonar lo adeudado para que la misma luego lo deposite en la AFIP, pero le informaron que eso no era posible por “razones procedimentales, técnicas y administrativas”. En segunda instancia, se dirigió a la AFIP para registrar el pago correspondiente, pero allí le contestaron que esa posibilidad no existía ya que el monto debe ser ingresado por el empleador. Negativas por doquier.

“En diciembre de 2017 le dijeron que no porque le faltaba el 2% de la UNRC. Directamente le dicen no. No es que le dicen ‘bueno, lo evaluamos y vemos cómo la jubilamos’. No fue así. dijeron que no sin dar explicaciones. En enero de 2018 presentamos la denuncia acá en previsional. Primeramente nos dijeron que no y fuimos a la Cámara. Allí, en noviembre del 2018, nos dieron el sí”, resaltó Eandi. La sentencia dictada por la Cámara, dispuso lo siguiente:

Cabe resaltar que no se puede cargar con las consecuencias de esta omisión a la accionante, negandole la jubilación en los términos requeridos, cuando era el empleador quien debía determinar nominativamente e ingresar los aportes y contribuciones. 

SE RESUELVE:

Revocar la sentencia dictada el 23 de mayo de 2018 por el señor Juez Federal de Río Cuarto y en consecuencia ordenar a la ANSES que otorgue a la actora el beneficio de jubilación solicitado en los términos de la Ley 26.508 y disponer el descuento de los futuros haberes del aporte diferencial previsto en el artículo 2° de la citada ley, hasta cancelar el monto adeudado. 

Dicha sentencia fue dictada en noviembre del 2018 y desde ANSES apelaron. En mayo de ese año la Cámara de apelaciones dejó firme la sentencia, donde rechazan los argumentos expresados en la apelación. Desde mayo hasta hoy, se intimo en varias ocasiones a la ANSES para que resuelva lo establecido en la sentencia. No habiendo respuestas, formularon la denuncia correspondiente ante la Fiscalia Federal.

ANSES deberá realizar un acto administrativo donde informe que Aballay se va a jubilar. Silvia necesita hacerlo, no solo porque es su derecho como trabajadora sino también porque su situación familiar y personal lo requiere. Ella tiene un hijo con discapacidad que necesita de su atención permanente. Además, cuando inició su tramite jubilatorio, desde ANSES le pidieron que presente la renuncia condicionada en ambos puestos de trabajo. El problema principal de eso es que la dimisión tiene plazo de vencimiento y desde la UNVM ya recibieron la notificación correspondiente. En pocos meses Silvia va a dejar de cobrar y eso significara un inconveniente teniendo en cuenta que su hijo requiere de determinados cuidados médicos.

¿Por qué ANSES se niega a otorgarle la jubilación a una persona que presentó plena disposición, desde el primer momento, para resolver este inconveniente? Nadie parece tener la respuesta. Quizás se trate de un capricho de los funcionarios nacionales. Lo cierto es que están negando un derecho y no hay excusa o motivo alguno para eso. Como trabajadora, Silvia cumplió con todas las condiciones para poder retirarse, pero al parecer esto no es suficiente.