Combustible: nuevas subas se adelantan a un cierre de año complejo

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2, diciembre 2019

EL BOLSILLO EN DICIEMBRE

Combustible: nuevas subas se adelantan a un cierre de año complejo

Primero, los empresarios no respetaron el DNU que congeló las tarifas hasta el 15 de noviembre. Ahora, subieron 11 puntos el precio en menos de dos semanas. Las fiestas y las vacaciones, marcadas por los aumentos.

En quince días, dos subas fuertes en los precios del combustible. Un 11% en dos semanas que definieron un noviembre de altas subas. Eso sí, en octubre -y antes de finalizar la “tregua” del congelamiento de tarifas habilitado por presidencia después de las Paso a través de un DNU- ya había aumentado un 5 por ciento. Eso da un total de 16% en 45 días, más de lo esperado y con los argumentos de siempre.

El nuevo tramo de aumento rigió a partir de las cero horas del domingo, tomando a muchos por sorpresa. De esta manera, la nafta Súper quedó entre $ 58,37 y $ 58,93; la Prémium, entre $ 65,14 y $ 65,76; la Diésel, entre $ 51,31 y $ 51,80; y la Diésel prémium entre $ 59,14 y $ 59,70.

Las explicaciones de este incremento llegaron por parte de los representantes de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (Cecha), desde donde respondieron que se debió a la “recuperación de precio de crudo y biocombustibles a productores locales y suba de impuestos”. Gabriel Bornoroni, titular de la entidad y presidente de la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines del Centro de la República (Fecac), detalló que los porcentuales se reparten “1% de la carga impositiva, 1% por los biocombustibles y las petroleras actualizaron entre 3 y 4 por ciento”.

Lo llamativo es que un día antes Bornoroni declaró al El Intransigente que “las naftas deberían actualizarse un 2,2% y el diesel un 1,6%”, estimaciones que se ubicaban por debajo de los seis puntos que finalmente se ejecutaron. Pero claro, es imposible que los empresarios y las petroleras pierdan. De última, el que lo sufre es el bolsillo del consumidor.

Es lógico llegar primero a proyectar cómo afectan estas subas al ruedo económico del transporte de productos, que de manera inminente repercutirá en las góndolas. Ya era preocupante pensar en una canasta navideña inflada, esa que no falta en la mesa de la clase trabajadora. Según un análisis del Instituto de Estudios de Consumo Masivo (Indecom), la canasta navideña registró una disparada promedio en sus precios de casi el 80 por ciento, con subas que superaron con creces el 100% en algunos productos. Esto fue antes de conocer la suba de combustibles, algo que genera en muchos sectores del empresariado de supermercados el espasmo de la “remarcación de precios” que lograría números más altos.

Pero también la llegada del periodo vacacional y los viajes que definirán el turismo entre diciembre, enero y febrero. Si bien las tarifas de viaje en avión -para los afortunados que busquen vacacionar en el exterior- también aumentan por la suba de combustibles, el real efecto está en los colectivos y vehículos que circulan por las rutas del país. Una “escapada” puede volverse objeto de planificación extrema hacia el interior de la economía familiar. En el caso de Río Cuarto, la empresa de transporte urbano Sat -en complicidad con el Gobierno municipal- había logrado adelantarse a las subas actuales, con un boleto que costará $28,75 en los próximos días.

Eso sí, diciembre parece que será un mes de merma -al menos así lo adelantan desde el sector. La llegada de un nuevo Gobierno y el evitar el tiro por la culata en periodo vacacional llegarían a cerrar las subas hacia lo que resta del año. Pero la agenda de los empresarios buscará activar rápidamente nuevas subas, “actualizaciones” como les gusta llamarles. Pero en este contexto no puede esperarse una respuesta de corazón por parte de quienes, ya sabemos, apelan al mérito y el “sálvese quien puede”.