De cal y arena

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24, Junio 2020

De cal y arena

Redacción RETRUCO.- El Gobierno del Intendente de Río Cuarto Juan Manuel Llamosas -que tiene un ojo puesto en la campaña electoral- viene sorteando positivamente el manejo de la pandemia en una ciudad en la que desde hace más de 70 días no hay casos de contagio de coronavirus. Más allá que sigan los reclamos de sectores puntuales pidiendo una mayor flexibilización de la cuarentena para retornar a sus actividades asfixiados por la crisis económica como es el caso de los propietarios de gimnasios, escuelas de fútbol y hotelería entre otros, pareciera ser que la situación está medianamente controlada.

No ocurre lo mismo en otras áreas de la administración que tienen que ver con el creciente endeudamiento en dólares, el karma de COTRECO, empresa responsable del servicio de Higiene Urbana, producto de la falta de decisión política para remunicipalizar la actividad o buscar una alternativa superadora a esta aspiradora de recursos que se lleva buena parte del Presupuesto Municipal y el congelamiento del magro incremento salarial otorgado tiempo atrás a los trabajadores municipales junto con el desdoblamiento del aguinaldo.

El aplanamiento de la situación sanitaria y la sobriedad demostrada hasta acá en el manejo de la situación no conforma, por cierto, a determinados sectores mediáticos -fundamentalmente el Canal de TV abierta propiedad de Ricardo Nosiglia, hermano del inefable “Coti”, donde particularmente la pareja que conduce el Noticiero del mediodía verbaliza un lenguaje agresivamente anticuarentena- y tampoco a parte de la oposición que cuestiona, por ejemplo, el levantamiento de los controles en las rutas de acceso a la ciudad.

Aunque las elecciones han sido fijadas para el 27 de septiembre y cinco de las siete alianzas electorales anotadas en la carrera electoral han acordado la prórroga de los mandatos del Intendente, concejales y tribunos de cuentas que vencen en julio -refrendado por el Concejo Deliberante- habrá que ver si prosperan los reclamos elevados por partidos de la oposición ante la Justicia reclamando por lo que consideran una medida viciada de nulidad o, por el contrario, le concede entidad al planteo oficialista realizado por el abogado Enrique Novo destinado a blindar la resolución aprobada en el Legislativo local.

Desmonopolizar el Transporte Urbano

A todo esto, el Departamento Ejecutivo Municipal envió un proyecto al Concejo Deliberante por el cual se extiende la concesión del servicio que presta el Monopolio SAT en la ciudad de Río Cuarto hasta el 31 de diciembre próximo.

El Marco Regulatorio vigente desde 2015 establece que el vínculo entre la Municipalidad y la Sociedad Anónima de Transporte tiene una duración de cinco años por lo que la finalización de contrato se producirá en los próximos meses, en medio de la pandemia y la campaña electoral. Por ello, el Municipio busca prorrogar el contrato con la controvertida empresa que regentea Julio Titarelli.

Ahora bien, hace más de 60 días que el transporte urbano a interurbano de la ciudad no funciona de forma regular, lo que perjudica a los vecinos que dependen de este medio para circular en la ciudad y el Gran Río Cuarto. Si bien existe un servicio de emergencia, el mismo no alcanza para cubrir la demanda ni mucho menos.

Sería pertinente que ante esta nueva extensión en el usufructo de un servicio monopólico, caro e ineficiente, la Municipalidad exija a la empresa que funcionen las 18 líneas de ómnibus con una frecuencia de emergencia no mayor a los 20 minutos entre unidad y unidad de cada línea. Actualmente sólo funcionan 4 líneas que abarcan a no más de 15% de la ciudad y con una frecuencia de entre 80 a 90 minutos entre coche y coche.

El tema de la desmonopolización del servicio de ómnibus en la ciudad y el Gran Río Cuarto sigue siendo esquivado por los habitantes del Palacio de Mójica. Provocaría el interés ciudadano que después de esta crisis monumental provocada por el coronavirus -y que en el área del transporte ha demostrado el carácter de capitalismo prebendario que rige a las empresas del sector que basan su rentabilidad en los subsidios del Estado-, figure en la agenda de los candidatos. De lo contrario, seguirá la bicicleta de los “vivos” que hacen negocios privados con los dineros públicos.

Sobre llovido, mojado. Con un afán francamente recaudatorio y, por ende, reprochable, sin el funcionamiento normal del servicio de transporte urbano, con la gente que ha vuelto a trabajar desesperada buscando algún medio de movilidad que no le consuma la totalidad de sus ingresos, comenzaron a funcionar los parquímetros pertenecientes a la empresa Desarrollo del Sur, Sociedad del Estado.

Los reclamos de la gente ante estos abusos perpetrados cuando apenas amanece un ensayo de “vuelta a la normalidad” de la actividad en la ciudad Capital Alterna de la Provincia reposan -seguramente- en el cajón de algún burócrata de turno.