El Capitalismo se empeña en que el reseteo del Sistema-Mundo favorezca al Norte Global

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17, Febrero 2021

El Capitalismo se empeña en que el reseteo del Sistema-Mundo favorezca al Norte Global

Por Jorge Falcone

Yo veo al futuro repetir el pasado.
Veo un museo de grandes novedades”.

Cazuza, “El tiempo no para”

Hacia una prospectiva de la vida que viene

A punto de cumplirse un año de la eclosión de esta pandemia global de dimensiones bíblicas que, cualquiera sea su origen, le ha venido tan bien a un capital financiero trasnacional urgido por reorganizar el damero internacional en su beneficio, vale la pena reflexionar acerca de qué dejaremos atrás y qué llegó para quedarse, de todas las novedades que nos ha impuesto la cuarentena, generando un nuevo esquema vincular, laboral, y – obviamente – cultural.

*  La mayor parte de la humanidad aspira volver a socializar pero, por ejemplo, todo indica que el teletrabajo se generalizará y expandirá sin remedio. En un mundo en el que se impone realizar trámites interactuando con “interlocutores” no humanos y transacciones con dinero electrónico, así como es dudoso que el modelo mixto de trabajo se sostenga por demasiado tiempo, es altamente probable que sigamos naturalizando trabajar en línea desde nuestro hogar, matizándolo cada tanto con encuentros presenciales para socializar y conectar. No es utópico suponer que hasta los más importantes foros de debate internacional tengan lugar en el ciberespacio. A la humanidad le agobia por igual el vivir trasladándose de un lado a otro como padecer embotellamientos de tránsito.

*  Las sedes físicas se van clausurando vertiginosamente y ese modelo arcaico va siendo superado por la innovación tecnológica. En la Era de los Tutoriales nuestra eficacia dependerá de ellos. Como alguna vez cantara Silvio Rodríguez, “somos prehistoria que tendrá el futuro”.

*  Si alguna vez causó impacto que el periodista Jaime Olsen – creado por el escritor estadounidense Jerry Siegel y el artista canadiense Joe Shuster en 1933 para los cómics de SúperMan – videodialogara mediante un reloj pulsera con el Hombre de Acero, de un tiempo a esta parte no sorprende a nadie hacerlo a través de un celular inteligente. Desayunos y almuerzos de trabajo irán pasando a la Historia, reemplazados por las novedades con las que aceleradamente nos irá sacudiendo la Inteligencia Artificial.

*  Como lo vaticinara Bill Gates en su profética conferencia de 1990 titulada “La información en la punta de sus dedos”, ya proliferan casas inteligentes capaces de programar sus funciones y hasta de redecorarse alternando pinturas murales de cuarzo líquido. Lxs trabajadorxs que sobrevivan a la selección darwiniana que experimenta el mundo laboral – y que no serán precisamente los analfabetos informáticos – ganarán en calidad de vida migrando desde los poluídos conglomerados urbanos hacia los espacios verdes, toda vez que su ámbito de desempeño ya no será un lugar físico sino virtual.

*  En la Aldea Global que avizoró Marshall Mc Luhan la eficiencia no dependerá del tiempo dedicado a cada labor, puesto que el antipático Director de Recursos Humanos será reemplazado por un programa informático capaz de ponderar resultados.

*  Toda rutina social y cultural es pasible de migrar del universo analógico al virtual, ya se trate de cultos, arte, ejercicio físico o entretenimientos. Si es cierto que “el medio es el mensaje”, como sostenía el comunicólogo canadiense citado en el punto anterior, el proceso de individuación social en curso nos replegará masivamente de los espacios públicos a los privados, potenciando en ese enclaustramiento la omnipresencia del Gran Hermano.

*  Las empresas incapaces de reformularse acorde a los nuevos tiempos quedarán en el camino, sujetas a un modus operandi que caducó en 2020. El universo virtual es pródigo en despojarnos del histórico lastre de las grandes infraestructuras como de las sobrecargadas plantillas de personal.

*  El turismo del futuro inmediato incorporará novedosas experiencias de carácter interactivo asistidas por recursos informáticos.

* La creciente conciencia social acerca de la especulación informativa que han venido realizando las empresas a través de la Big Data para armar un gigantesco banco de recursos  que abarca desde  hábitos de consumo a preferencias electorales impondrá mayores recaudos a la hora de las compras en línea y condicionará a transparentar las ofertas para mantener el prestigio de las marcas.

* Agoniza el trabajo humano gradualmente reemplazado por la Inteligencia Artificial. Desaparece el “ejército de recambio” descripto por los clásicos, para dar lugar a contingentes de sacrificio. Sin una resolución de mediano plazo respecto a la asimetrías Norte – Sur, que avance resueltamente en la eliminación del analfabetismo informático, la reconversión laboral, y políticas de Estado tendientes a garantizar un ocio productivo, la conjunción desempleo y nueva longevidad llevará al colapso de la convivencia humana.

* Como tantas otras actividades, la educación no volverá a ser la misma que conocimos hasta 2020. Los docentes deberán ser aceleradamente adaptados a un nuevo escenario determinado por la pandemia en curso y otras que augura la ciencia. En las clases presenciales, sujetas al protocolo de rigor, el concepto de recreo será suplantado por una pausa de distensión de 10’, y los alumnos agrupados se moverán en “burbujas” supervisadas y ya no “en malón”. Los planteles pedagógicos combinarán profesionales calificadxs con personal idóneo pero experiente. Se naturalizará armar grupos de estudio en línea.

* La prevención de la salud tampoco volverá a ser la misma. Se impondrá el diagnóstico y la prescripción en línea salvo en contados casos que requieran un abordaje presencial. Muy probablemente el uso de barbijo se instale definitivamente, y las precauciones personales hogareñas y en tránsito reduzcan la vulnerabilidad de la población. La “Guerra de las Vacunas”, que hoy pone de manifiesto a la Guerra Fría contemporánea, dará paso a un escenario de experimentación constante en el que, hasta nuevo aviso, el Sur Global seguirá aportando los cobayos. Todo el sistema sanitario deberá reconvertirse a la luz de las novedades descriptas.

* Se irá imponiendo una nueva austeridad en hábitos y costumbres, y quien llegó pudiente a la crisis ahorrará más. Se modificará el consumo descartando gradualmente lo suntuario. Celular y ordenador se constituyen en objetos de primera necesidad.

* Las tiendas físicas van siendo reemplazadas por el comercio en línea, mucho más económico para quien vende. Se fortalecen las empresas majors del rubro informático. Los wall marts están condenados al mismo destino de los dinosaurios del período jurásico.

* Es de suponer que pandemias como esta se asocien a los grandes desequilibrios medioambientales y que crezca la conciencia ecológica de la humanidad, desarrollando masas críticas encabezadas fundamentalmente por jóvenes, que irán condicionando al mundo empresario a hacerse cargo del cambio climático y a no continuar contaminando nuestro hábitat.

* Las preferencias en el consumo general de noticias irán determinando un escenario menos sobrecargado y alienante, en el que aumentará el valor de las fuentes probadamente fidedignas y la velocidad de sus coberturas.

* A la luz del repliegue del espacio físico al virtual se verá afectado el trabajo en equipo y entrarán en crisis los liderazgos. Las enfermedades físicas perderán la carrera contra las mentales, a consecuencia del mayor aislamiento.

* En la vida política va ganando terreno un mayor control en línea del Estado por parte de la comunidad, generando una mayor transparencia tanto en los procesos electorales como en la gestión de la cosa pública.

* Crece la tendencia hacia una vida sana, y hacia la producción social/familiar de alimento sin agregados químicos. Todo apunta a lo natural y saludable. Comida, experiencias y forma de interactuar.

* Resumiendo, hoy la contracara de la resiliencia del gran capital financiero trasnacional es la oportunidad de adquirir hábitos de vida más sanos, y de convivencia más armónica, desarrollando una mirada cada vez más crítica sobre el consumismo y el dispendio de recursos que nos trajo hasta esta encrucijada civilizatoria.

Acaso el capital más rentable con que cuenta Nuestra América es su creatividad (“Inventamos o erramos”. Simón Rodríguez) para prevalecer en contextos desfavorables. Eso constituye su ventaja diferencial ante los desafíos del mundo que se avecina, y que ya no admitirá afrontar la realidad desde los esquemas mentales que tuvimos hasta 2021.

Argentina: Todas las fichas del oficialismo puestas en la vacuna, para imponerse en las elecciones legislativas 

Está a la vista que un gobierno que asumió bajo el lema “primero los últimos”, tiene a lxs últimxs todos los días en la calle, reclamando que ese techo paritario de 30% – canallescamente acordado entre los chupasangres de la UIA y la burocracia sindical – al menos alcance al 48% inflacionario que vaticinan para 2021 los pronósticos más optimistas.

A un año de gestión, la orientación adoptada no admite seguir justificándose con el argumento de la emergencia sanitaria, como el gobierno anterior lo hacía con el de la “pesada herencia”. Ya se “reculó en chancletas” frente al monopolio alimentario Vicentín, se prometió a las patronales del campo no subir las retenciones, en la Era Berni se criminaliza la protesta social como si aún rigiera la Doctrina Chocobar, el Ministerio de la Mujer sucumbe ante el alarmante índice de femicidios, la situación de lxs jubiladxs es cada día más afligente, y se torna evidente que no hay programa económico… porque se aguarda que lo dicte el FMI.

Ya que se pretende gobernar en nombre del peronismo, viene bien recordar que su líder acuñó la frase “gobernar es crear trabajo”.

Sin embargo, durante la cuarentena la caída laboral real para lxs trabajadorxs precarizadxs llegó al 34% en los informales y 35% en lxs independientes. Eso fue parcialmente compensado por el hoy suspendido Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), que representó el 6 y 9% respectivamente. Mientras que lxs asalariadxs estatales y privadxs formales perdieron 8 y 13% de su ingreso total.

Pero, como al decir de Raúl Zibechi la proclamada lucha contra la pobreza “implica la lucha contra la organización de lxs pobres, no de su miseria”, habrá una mayor inversión en asistencialismo, para evitar que la frustración del pobrerío se convierta en pueblada (como la que estalló recientemente en la comuna bonaerense de Rojas ante el femicidio de Úrsula Bahillo), porque así las cosas, cualquier chispa podría incendiar la pradera.

Más allá de las vidriosas negociaciones por el envío de las vacunas de Sinopharm que Alberto Fernández y Xi Jinping están definiendo en estos días de pandemia, la Argentina y China trabajan en paralelo en un ambicioso plan a mediano plazo para instrumentar 15 proyectos concretos de inversión china en materia de infraestructura, energía y transporte que alcanzaría a unos 30.000 millones de dólares.

Se trata de una de las mayores apuestas del Gobierno en materia de acuerdos económicos y comerciales internacionales previstos para la post pandemia. El listado de proyectos de inversión al que la Argentina quiere darle prioridad empezó  a tomar forma concreta en los últimos días y se discute en el ámbito del Diálogo Estratégico para la Cooperación y Coordinación Económica (DECCE), un espacio donde convergen diplomáticos, ministros y los máximos referentes del politburó “comunista”.

Nuestro país y el Gigante Asiático, bajo el mandato de Cristina Kirchner sellaron una “alianza estratégica integral”, que en términos de la diplomacia china es un escalafón superior a cualquier acuerdo básico que pueda existir entre países. Y ahora el Presidente, acechado por la falta de dólares y la crisis económica que deja la pandemia, quiere reforzar esa alianza estratégica con inversiones de Beijing.

Esta nueva diplomacia colonial, publicitada con alharaca por los medios afines, pasa por alto que la transición hegemónica global reconstruye nuevas polaridades con semejante vocación expansionista, dejando al mundo periférico por ahora desarticulado y a la intemperie.

Si el campo popular desatiende este círculo vicioso, y no atina a conjurarlo elevando la vara de sus reclamos y radicalizando sus métodos de lucha, el que viene será uno de los inviernos más funestos de nuestra Historia.

Fuente: La Gomera de David