El negocio de la basura

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23 Octubre, 2019

RECUPERADORES URBANOS

El negocio de la basura

El sistema de recolección de residuos en Río Cuarto, en manos de COTRECO, le cuesta al Gobierno municipal por mes, más de 57 millones de pesos. Cotreco recolecta y procesa el 80% de la basura que producen los riocuartenses, el otro 20% lo realizan los recuperadores urbanos, quienes no reciben retribución alguna por su trabajo. El eslabón más débil de una cadena donde los beneficiados siempre son los mismos.

Por Florencia Guttlein

Fotos Daniel Ramonell

En la edición N°19 de Retruco Noticias te contábamos la historia de Claudio Herrera, carrero de más de 20 años en nuestra ciudad, y las dificultades que tenía con su zootropo y la ineficacia de un programa que lo único que ha logrado es encarecer el trabajo de los recuperadores. Hoy, después de seis meses, las cosas siguen igual, incluso peor. El zootropo de Claudio dejó de funcionar. Buscó ayuda en el taller mecánico que tiene el programa de Recuperadores Urbanos, pero no recibió respuestas, mucho menos soluciones. Claudio estuvo varias semanas sin trabajo, con todo lo que eso conlleva para una familia que vive y se sostiene del cirujeo y de la recolección de residuos. 

Hoy Claudio está en proceso de acondicionar una moto propia para poder salir a realizar su trabajo, el de toda la vida.  

La historia de Claudio Herrera abre muchos interrogantes: ¿Cuál es la realidad de las familias que viven del cirujeo?, ¿Cómo es su situación laboral?, ¿Son bien retribuidos económicamente?, todas esas preguntas nos hicimos y por eso fuimos en busca de las respuestas. Respuestas que evidenciaron la precarización laboral y la falta de ayuda por parte del Estado municipal a más de 1200 familias que en Río Cuarto forman parte del sistema ambiental. 

El cirujeo es una labor que data de años, incluso décadas. Miles de familias riocuartenses han vivido y siguen viviendo de la recolección de residuos. No es solo un trabajo, es una forma de vida y subsistencia, incluso en la actualidad hay grupos familiares en la ciudad que son la cuarta generación de recicladores urbanos. Una práctica que se repite, por necesidad, pero también por compromiso y por las ganas de ver una ciudad más limpia y ordenada. Lo cierto es que la realidad que hay detrás de esa labor dista mucho de lo que vemos cotidianamente. Hay una letra chica de fondo donde pondremos la lupa y lo primero que podemos vislumbrar es la precarización laboral. “No se toma al cartonero, al ciruja, como agentes ambientales. Estamos sin sueldo, precarizados. No tenemos un amparo del gobierno”, así lo expresó Alejandro Bazán, presidente de la Cooperativa de Recuperadores Urbanos de nuestra ciudad.

Bazán remarcó que en Río Cuarto más de 1200 familias viven del cirujeo: “La Municipalidad junto a la Universidad hicieron un relevamiento y dijeron que eran 700 personas, pero se olvidaron de las otras 700 porque en cada familia hay tres o cuatro recicladores. En mi familia hay seis. Cómo vamos a contar una familia por uno si los seis salimos a la calle. Hoy hay más de 1250 recicladores”, expresó.

No solo estamos hablando de 1200 familias que viven en la informalidad, sino también de trabajo no remunerado, de la ausencia de políticas públicas para los cientos de trabajadores y trabajadoras que forman parte del sistema de recolección de residuos, algunos con sus propios medios, otros en el Programa de “Recuperadores Urbanos”, pero todos sin un sueldo, sin obra social, sin condiciones dignas de trabajo.  

La problemática de los residuos en la ciudad es un tema que preocupa y mucho y por varias cuestiones: en primer lugar, porque a la Municipalidad el canon de Cotreco le cuesta alrededor de 60 millones de pesos mensuales; por otro lado, y sumado a eso, en Río Cuarto se inauguró la planta de reciclado de plástico, que le valió al Gobierno municipal cinco millones de pesos.

Pero eso no es todo, la Municipalidad paga mensualmente un alquiler por el terreno y las instalaciones de la planta. Lugar que pertenece legalmente a Esteban Roccia, reconocido dueño de una firma de impermeabilizantes de la ciudad, y a quien, según Alejandro Bazán, el Gobierno Municipal le abona mensualmente “95 mil pesos de alquiler”. Nahuel Aruza, Coordinador de la Subsecretaría de Desarrollo Social y quien está a cargo de la política de la planta de Reciclado de Plástico especificó que desde la Municipalidad están pagando 35 mil pesos por el proyecto socio productivo.

Palabras más, palabras menos, los residuos que producen los riocuartenses tienen un alto valor económico y que pasa casi desapercibido para la sociedad toda. Conciencia ambiental es lo que falta y que a su vez esté acompañado de políticas públicas que promuevan la separación en origen.

Lo que tiramos, vale

Se estima que los riocuartenses producimos un kilo de basura por día. Desaparece de nuestro hogar, pero no del medio ambiente. ¿A dónde va a parar todo lo que desechamos?, ahí en cuando intervienen los recuperadores urbanos, quienes recolectan todo tipo de material que pueda ser vendido y reciclado. Aquí surge otra cuestión y es que Río Cuarto es una de las ciudades que menos paga por el kilo de cartón, vidrio, papel, aluminio, entre otras cuestiones. 

Al respecto, Alejandro Bazán expresó: “Acá el cartón, en La Chacarita, lo pagan al kilo $2.80 cuando en Córdoba está a $7 y en Buenos Aires a $12; el kilo de vidrio está a $0.40 ctvs. y el papel blanco en Río Cuarto $2 cuando en Córdoba está a $7. Hasta ese punto hemos llegado nosotros que somos el eslabón más débil”. Por otro lado, Bazán remarcó que, desde la municipalidad, a los recuperadores urbanos que llevan el material a la Planta Experimental de Reciclado de Residuos Plásticos, le pagan $10 el kilo y luego lo venden a las empresas de Buenos Aires a $18 pesos. En ese sentido Aruza desmintió los dichos de Bazán y especificó que el precio no lo ponen ellos, lo determinan la empresa que lo compra y en función de la calidad del plástico y del estado en el que se encuentra: “Los proveedores ponen el precio y los hijos de los recuperadores urbanos, quienes trabajan en la Planta y son quienes reciben el material de sus padres, son quienes controlan qué plástico llevan, en qué estado se encuentra y demás. Los propios hijos controlan eso, ellos saben que trajo el padre y lo que hay que pagarle. No creo que ellos estafen a su familia”.

“Acá el cartón, en La Chacarita, lo pagan al kilo $2.80 cuando en Córdoba está a $7 y en Buenos Aires a $12; el kilo de vidrio está a $0.40 ctvs. y el papel blanco en Río Cuarto $2 cuando en Córdoba está a $7″.

Desde la Cooperativa “Recuperadores Urbanos Río Cuarto” manifestaron su total descontento con las políticas llevadas adelante por el Gobierno Municipal, reclaman varias cuestiones que tienen que ver con el reconocimiento de su trabajo, que no está siendo remunerado como corresponde, y a su vez denuncian irregularidades del Gobierno Municipal que va en detrimento de su trabajo. 

Alejandro Bazán especifico que, en reiteradas ocasiones, le pidieron al Gobierno de Juan Manuel Llamosas que los incluya en el presupuesto municipal que se destina al tratamiento de los residuos. Un presupuesto altísimo que lo cobra el 100% Cotreco, pero del cual el 20% corresponde a los recuperadores urbanos. “Hoy le están pagando a una empresa privada y no ocupan a trabajadores de acá de Río Cuarto. En su momento reclame para que incluyan a las cooperativas de reciclado en el contrato de COTRECO, pero nos encajonaron el pedido. Cotreco cobra el 100% del reciclado, por la recolección de residuos, pero lo cierto es que ellos realizan el 80% del trabajo, el otro 20% lo hacemos nosotros. Que la municipalidad nos tire un 3 o 4% del presupuesto que le destina a esa empresa y así podemos generar más fuentes de trabajo”, expresó Bazán.

Por otro lado, denunció que el Gobierno municipal realizó un acuerdo empresarial con Bio4. “La municipalidad le perdono 3 millones de pesos de impuestos a Bio4 y Bio4 donó un millón de pesos en zootropos. Se ahorró dos. Trajeron 10 motos, cada una sale 100 mil pesos e hicieron una pantalla que le daban al zootropero la moto, le sacaron el carro y el caballo como parte de pago de la moto y encima están pagando una cuota por mes del zootropo, sumado a la nafta que gastan. Pero lo más grave es que los zootroperos están bajo el zapato de ellos porque les dieron la moto, pero no les dieron los papeles de la moto, esos papeles lo tiene el gobierno municipal en comodato”. 

Ante las acusaciones del presidente de la cooperativa, Nahuel Aruza negó los dichos y expresó: “Nunca hicimos un acuerdo con Bio4, ojalá nos done un millón de pesos. Lo único que tenemos y que Bio4 está a cargo es la Huerta Sustentable, que ellos pagan el lugar y llevan adelante eso. El único zootropo que nos donaron fue de parte de Enrique Novo, cuando ganó el juicio que le realizó a Facebook. Cobró la plata de ese juicio y lo destino a un zootropo”. 

El negocio de la basura

Hay un tire y ajuste entre la Municipalidad y los recuperadores urbanos que hace ruido. Políticas públicas de inclusión social, por un lado, y por el otro la informalidad de trabajadores que diariamente se enfrentan a la falta de presupuesto para llevar adelante su trabajo. Alejandro Bazán ha trabajado toda la vida del cirujeo, toda su familia. Esa misma dedicación fue la que lo llevó a crear la Cooperativa “Recuperadores Urbanos”, a reconstruirla cuando fue saqueada y a sostenerla en el transcurso del tiempo. Hoy la cooperativa cuenta con 36 trabajadores que se dedican a la recolección y el reciclado de residuos como así también a la producción de huerta comunitaria. Soberanía alimentaria, trabajo digno, esfuerzo, dedicación, y un plato de comida todos los días para esas 36 familias que viven del cirujeo. 

Del otro lado, Cotreco y el negocio de los empresarios que manejan los hilos y que son los que siempre salen beneficiados. Quienes además se llevan gran parte del presupuesto municipal y que aún hoy siguen sin cumplir con algunas cláusulas del contrato que firmaron con la Municipalidad, una de ellas: la construcción de una planta de reciclado en origen que tiene que construir COTRECO porque está en el contrato firmado y porque, además, la plata ya está destinada. Lo cierto es que la planta brilla por su ausencia y la plata está en el bolsillo de los grandes empresarios.

La recolección de residuos tiene un costo altísimo para el gobierno municipal. Un presupuesto que lo pagan los riocuartenses. En el medio de los grandes intereses está la informalidad y la precarización de cientos de familias que lo único que tienen para vivir y sobrevivir es el carro y el caballo, el zootropo y las inmensas ganas de trabajar y salir adelante.