Holden Libros: Literatura, humor y misterio

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24, Abril 2020

Holden Libros: Literatura, humor y misterio

¿Quién es Holden? “Un guardián de los libros”, así se define. Hace más un año se dedica al mercado literario y ha logrado captar el interés y la atención de muchos riocuartenses a través del humor y el misterio.  Todo un personaje.

Por Flor Guttlein

Me enteré de la existencia de Holden Libros hace aproximadamente un año, cuando me vendió un libro de Braian Weiss, en la Feria de Editoriales Independientes. Recuerdo que una de las razones por las que lo compre fue porque tenia una dedicatoria de alguien que en febrero de 2011 lo había adquirido y se lo había regalado a otra persona. Después de ocho años, ese libro estaba en mis manos y era gracias a Holden, pero, ¿Quién es este señor que había hecho posible esa hazaña? “un dealer, un guardián de los libros”, como él se define.

Holden Libros es una librería virtual, un rescatista de libros, un salvador de historias, buenas y malas, pero salvador al fin. A través del juego y la diversión ha logrado que las personas se la jueguen, literal, el todo por el todo, por un libro. Desde un best seller hasta ese libro que no lee nadie, todos están o han estado en la biblioteca del Sr. Holden. Conocemos bastante sobre su “negocio”, pero poco sobre su persona, aquí un breve resumen:

FICHA TÉCNICA

– Nombre y Apellido:

Mi nombre es Libros. Holden Libros.

– Edad:

Es charlable.

– Fecha de nacimiento:
21 de marzo de 2019.

– Profesión:

Dealer de libros.

– Comida favorita:

La que no tenga que preparar yo mismo.

– Personaje literario favorito:

Tres, por favor. Ignatius Reilly de «La conjura de los necios», el personaje más atorrante que la literatura ha sabido dar; seguido por Sherlock Holmes y Lord Henry Wotton de «El retrato de Dorian Grey». Me desternillan con su capacidad inagotable para forrear gente.

– ¿Cuál fue el mejor y el peor libro que leíste? ¿Por qué?

Tomaré de parámetro la relectura. El libro más releído será entonces, para mí, el mejor. En ese caso «El entenado», de Juan José Saer. Libro visceral, angustiante y con el que más cerca he estado de experimentar eso que llaman LIBERTAD. El peor, «El alquimista». Una auténtica bazofia. Lo leí porque en aquel tiempo me gustaba una chica que amaba ese libro. A medida que avanzaba en la lectura la chica me gustaba cada vez menos. Al final del libro ya no me gustaba ni siquiera un poco.

– Escritor preferido:

Paul Auster tiene toda mi atención y respeto. Es un tipo que entiende al ser humano como nadie.

– Si pudieras comerte un asado con cualquier escritor, ¿A quien elegirías y porqué?

Con ninguno. Los escritores suelen decepcionar cuando se los conoce. “oh, no lo hacía tan encorvado”, “oh, no lo hacía tan baboso”, “oh, lleva una valija con rueditas”, puede pensar uno y ya no querer leer nada de lo que escribe por más bueno que sea. A los escritores no debería permitírseles contacto de ningún tipo con sus admiradores. Y uno como lector no debería buscarlo.

– Te conceden la oportunidad de viajar en el tiempo, ¿A qué época te vas?

Al pasado, poniendo como límite la invención del bidet.

– Tres adjetivos que definan a Holden.

Caprichoso, distraído, inmaduro, desobediente.

– ¿Mayor pasión?

La cerveza de mala calidad.

– ¿Debilidades?

La cerveza de mala calidad.

– ¿Pizza o milanesa?

Milanesa a la napolitana.

– ¿Crema de cielo o menta granizada?

Como dentífrico cualquiera va perfecta.

– ¿Dulce o salado?

Salado, siempre y cuando no haya flores de por medio.

– ¿Arriba o abajo?

Abajo. Detesto las alturas.

¡ Qué personaje !

Quizás en primera instancia podemos pensar que Holden es un personaje y la verdad, es que sí y ¡Qué personaje!. Sus expresiones, sus ocurrencias, ese misterio con el que se mueve y que lo caracteriza, el contrato tácito que establece con lectores, la tan particular forma que tiene de atrapar al público a través de los juegos y la diversión, muy al estilo Holden Libros. Un estilo particular y único que nos invita a sumarnos, a seguirle el hilo, a querer leer, a jugarnos la vida en una búsqueda del tesoro, a ser parte de la comunidad Holden.

-¿Quién es Holden?

Holden es básicamente un perdedor a conciencia y un neurótico. Pretende ser un Joker, pero le faltan traumas de peso. Está más cerca de ser “El ángel caído” de Cabanel. Pero para Río Cuarto puede que esté volviéndose de a poco en una especie de «guardián de los libros». Holden da todo por conseguir buenos títulos para después vendértelos a un precio mucho más accesible. Mete mano en las bibliotecas de los vivos y de los muertos para poner a circular otra vez todo ese material.

– ¿Cómo surge este proyecto?

No es un proyecto. Es un impulso creativo y caótico que se construye día a día y sin plan. Holden Libros se dedica a los libros usados, nada del otro mundo, pero lo hace con un estilo que incluso quien no lee libros se divierte con nuestra librería online; y hasta puede llegar a probar la lectura gracias a lo que generamos a través de las redes. Tenemos casos registrados.

– Hay un halo de misterio que te caracteriza, ¿Crees que es algo que contribuye a que la gente participe, te siga y lea más?

El misterio y la sorpresa en esta cultura de lo inmediato no son muy bien recibidos. Queremos todo ya. Pero en el fondo, nos atrae lo que no termina de tener forma. Para mí es algo muy estimulable tener una segunda identidad, todo el mundo tendría que tener una segunda identidad –que no es otra que la verdadera– y llevarla al extremo hasta que ésta devore a aquella, a la aburrida, a la cotidiana, a la que no precisamente nos enorgullece de nosotros mismos.

– Realizas búsquedas del tesoro y han tenido mucha repercusión, ¿Por qué?

La búsqueda del tesoro es un juego típico de la infancia que activa el niño interior de cualquiera. Antes del virus este la hacíamos una vez a la semana, era un divertimento colectivo increíble. Hasta la filmábamos. Lo hermoso de la búsqueda del libro/tesoro está en que la gente deja de hacer lo que está haciendo y sale a la calle, corre, transpira, se pone en riesgo por UN LIBRO. No sé puede negar que es romántico.

– ¿Podríamos decir que Holden una librería independiente?

Demasiado independiente. Tanto que no buscamos ser complacientes. Paradójicamente, eso complace. Hacemos todo lo que un negocio no debería hacer, como publicar los chats con los clientes, contestarles cualquier cosa, hacerles preguntas íntimas. Y la gente se divierte, la pasa bien y hasta nos brinda su lealtad como clientes y amigos. Con la cantidad de “soldados” que tenemos podríamos tranquilamente iniciar, por ejemplo, un «club de la pelea». Lástima que los amantes de la literatura seamos tan delicados para los golpes.

– ¿En qué consta tu negocio literario?

Venta, canje, compra. Aquí no hay secretos. La gente nos ofrece sus libros y si son títulos que nos sirven, se canjean o compran. Nuestro lema es “si querés llevarte buenos libros, tráenos buenos libros”.

– En esta era de la digitalización, ¿Consideras que la gente lee menos?

Para nada. La gente lee un montón. Sobre todo los más pibes. Esa es una injuria de una generación que se cree más importante que la que le sigue y la desmerece diciendo eso. Notamos mucha inquietud por los libros, la gente nos escribe a la madrugada pidiendo que le guardemos tal o cual título, que no se lo vayamos a vender, que de ser necesario canjearían a sus madres por él.

– ¿Algún día revelarás tu rostro?

No es difícil encontrar la cara de Holden por ahí, pero de todas formas no es relevante. Holden es la manifestación de un inconsciente que, para ser, asume la forma de una librería de usados. Ese cuerpo que habita está poseído por un espíritu esencialmente anárquico: eso es Holden.

Los recomendados de Mr. Holden:

1) Crónicas marcianas, de Ray Bradbury. Un libro tristemente hermoso. Si bien es una obra de ciencia ficción acerca de las repercusiones de la llegada del hombre a Marte, tiene arraigo con nuestro pasado porque trata sobre la colonización y conquista de un territorio con reglas y cultura propias, que un extranjero –el hombre– viene a pisotear.

2) La muerte de Iván Illich, de Tolstoi. Este libro te mete en los zapatos de alguien que sabe que se va a morir de un momento a otro. Prácticamente agonizás con el protagonista.

3) Soy leyenda, de Richard Matheson. Lamentablemente desprestigiada por la malísima película de Will Smith, es una novela que te lleva a reflexionar en los conceptos de Bien y de Mal, y si estos no son algo que simplemente establece el lado que es mayoría.

4) Los cuentos de Raymond Carver. Cuentista magistral y tangencial, que te sumerge en atmósferas tan reales como extrañas, dejándote con más preguntas que respuestas. No te podés morir sin leer sus cuentos más importantes. Si te interesa escribir buenos cuentos, en Carver está parte de la fórmula.

5) El libro del desasosiego, de Pessoa. Lo encantador de él está en que, al tratarse de un libro de rejuntes de papeles del escritor portugués, se puede leer al boleo: donde lo abras te vas a encontrar con una reflexión o ensayo demoledores sobre la condición humana.

6) El retrato de Dorian Grey, de Oscar Wilde. Para leer y releer. El genio de Wilde en estado puro. Es un libro que en parte tiene mucho humor, pero es terrible en su reflexión sobre el paso del tiempo y la pérdida de la juventud.

7) Diario de invierno, de Paul Auster. Una autobiografía que se puede leer sin haber tocado nada previo del autor. Auster te cuenta sus mambos, obsesiones y particularidades del oficio con sensibilidad meditada. Te emocionas o te emocionas, no hay otra.

8) Bestiario, de Julio Cortázar. Antología ideal para sumergirse en el universo cortazariano. Disfrutable de principio a fin y sin altibajos.

9) El umbral de la noche, de Stephen King. Otra antología de cuentos, de terror en este caso. Maestría total de King para envolverte con estas historias tenebrosas y llevarte el corazón al borde del colapso. King es mejor cuentista que novelista. Anoten.

10) Plop, De Rafael Pinedo. Ascenso y caída de un caudillo posapocalíptico. Brutal. De esas novelas cuya lectura se vuelve también una experiencia física.