Un país al margen de la ley

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08, Septiembre 2020

Un país al margen de la ley

Por Alejandro Olmos Gaona*

Siempre recuerdo a ese gran jurista que fue Carlos Nino, y ese libro importante que fue “Un país al márgen dela ley” donde mostraba no solo las violaciones al estado de derecho efectuadas por distintos gobiernos, sino el propio comportamiento de ciudadanos en determinadas circunstancias.
Y el recuerdo de ese libro viene a cuento por lo ocurrido con Lázaro Báez, a quien un grupo de personas que viven en el Country, donde él tiene una propiedad le impidieron ingresar a la misma, en una acción que no fue pacífica sino se llegó hasta la agresión a vehículos en los que se lo llevaba.
Los agresores, y los que impidieron el acceso, no les importó violar las disposiciones de la Cámara Nacional de Casación penal, que ordenó la detención domiciliaria en ese predio, como una forma de hacer justicia por su propia mano. Como si ellos estuvieran en capacidad de decidir si una resolución del más alto tribunal del país es injusta.
Pero si así lo fuera, ellos no son nadie para cuestionarla, e impedir una decisión de ese tribunal.
Yo no voy a defender a Lázaro Báez, imputado en varias causas penales por estar involucrado supuestamente en distintos delitos, que la justicia todavía no ha sentenciado, pero si mostrar esa doble vara constante con la que se manejan muchos en la Argentina, donde se condenan las transgresiones a la ley de los otros y se justifican las propias, o las del sector ideológico con el que estoy alineado. Si nos referimos a dos figuras presidenciales lapidamos a la ex presidenta Kirchner, y silenciamos o disimulamos al ex presidente Macri. es decir todo se juzga y se considera de acuerdo a como se esté ubicado políticamente o socialmente, total el estado de derecho no le importa a nadie.
Me extraña que esas personas no hayan repudiado a otros habitantes de ese predio, los también procesados Ernesto Clarens y Claudio Uberti. También querría saber si en algún momento cuestionaron que un delincuente probado como Joe Lewis, además de comprar su estancia en clara violación a la ley, se apropiara de una propiedad pública, y hasta el día de hoy la justicia no haya hecho nada después de 26 años, y estos justicieros, que limitan su accionar al chiquitaje de su barrio, guarden silencio ante delitos públicos que han trascendido desde hace años.
¿O es que el hecho de que Lewis, sea amigo de Mauricio Macri, y que el ex presidente lo haya defendido, a pesar de estar procesado y suficientemente probado que violó reiteradamente la ley, lo hace inmune a todo critica por parte de los seguidores del ex presidente?
Es lo de siempre se critica a los “otros” y se silencian las tropelías del propio bando o siempre se busca alguna excusa para justificarlas.
Sería interesante saber si esos “honorables” sujetos que ayer hicieron justicia por mano propia, pagan regularmente sus impuestos, si sus propiedades están declaradas como lo que son o como simples terrenos baldíos, para pagar lo mínimo, como se ha podido detectar en multitud de predios semejantes, donde personas de sólida posición económica vivían en casa fastuosas y pagaban impuestos como si fueron terrenos, riéndose a carcajadas de la AFIP.
La corrupción y la violación a la ley hay que atacarla y denunciarlas venga del lado que sea, no cuestionando a unos y justificando a otros como se hace habitualmente. Y así como las fuerzas de seguridad reprimen cualquier acto de protesta deberían haber hecho los mismo con estos ciudadanos que evitaron que se cumpla una disposición legal.
¿O es que unos tienen derecho a hacer lo que se les de la gana porque tienen dinero y otros no?
*Historiador. Investigador especializado en la Deuda Externa argentina y el concepto de Deuda Odiosa. Colaborador de las revistas Todo es Historia, Le Monde Diplomatique y América XXI. Publicó La biblioteca jesuítica de Asunción (2006), La deuda odiosa, una doctrina jurídica para la solución política (2005), Bolívar en el pensamiento argentino (1987). Como colaborador de la Comisión Bicameral investigadora, su trabajo contribuyó al libro La deuda ilegítima (Claudio Lozano, Autonomía, Red Editorial, 2019)