Una red de lazos de amor y compañerismo

Publicada en Publicada en agenda cultural y deporte, derecho a la comunicación, locales, noticia del dia, noticia destacada 1

09, Abril 2021

Una red de lazos de amor y compañerismo

El detrás de cámara de “Andá a lavar los platos”

Por Milagros Cristofolini

Hasta el 21 de abril estará en la cartelera, del Centro Cultural Leonardo Favio de Río Cuarto, la película “Andá a lavar los platos”, de Bahía Flores Pacheco y Natalia Comello. Un largometraje que muestra el resultado de la confluencia de diversas luchas femeninas, el filme fue el proyecto ganador de la sección respectiva del Polo Audiovisual de Córdoba 2018, y sigue a Érica Oliva, Viviana Chiatti y Susana Cardozo, ellas son tres trabajadoras del transporte público que en el año 2017 desafiaron los mandatos sociales sobre la mujer con una verdadera gesta política: luego de ser despedidas injustamente, llevaron a cabo una protesta frente a la Municipalidad durante más de un año, viviendo en una carpa. “Frente a la presión mediática, a la ausencia estatal y los mandatos sociales, ‘Andá a lavar los platos’ muestra cómo transitan la deconstrucción de ese enunciado que señala como evidente la pertenencia de la mujer al ámbito privado del hogar”, nos adelanta la sinopsis de la película.

La directora Natalia Comello dialogó con Retruco sobre la película y algunos aspectos del delante y detrás de cámara, en donde testimonia el encuentro virtuoso de mujeres en lucha desde el amor y el compañerismo. 

-¿Cómo surge la película?

-La película surgió a partir del paro de transporte de 2017, luego de que fueran despedidos varios trabajadores y trabajadoras. “Nos llamó la atención la presencia de las mujeres que manejaban los trolebuses en las protestas y el discurso que tenían en los medios: verlas ocupar un lugar que por lo general no está reservado a ellas en el espacio público. Al enterarnos de que como método de protesta habían armado una carpa y la estaban habitando, nos acercamos a conocerlas y tras las primeras conversaciones decidimos acompañarlas en ese transitar de lucha.” comenta Natalia. Estas mujeres no sólo estaban atravesadas por el conflicto laboral que les pasaba en ese momento sino también por otros vínculos con otros actores sociales, como los medios, los usuarios, las personas que pasaban por el lugar sin verlas.

A raíz de esto, quienes realizaron la película decidieron narrar cómo un grupo de mujeres despedidas pudieron irrumpir en el espacio público con un método de protesta para generar, desde allí, mucho más que eso. La película cuenta la vida de ellas en la carpa a partir de distintas líneas, porque además de la vida en ese lugar abarca su relación con los medios, con los usuarios, con sus familias, y otras más. De fondo, trabaja sobre el transcurso del tiempo en ese lugar y cómo estas mujeres logran tejer vínculos y redes para sobrellevar su situación de despedido, mientras su actuación en el espacio público se mezcla con sus vidas privadas, con roles que tienen que ver con que son mujeres, madres, esposas y demás. 

“La película cuenta cómo lograron resistir las mujeres despedidas y cómo lograron tejer vínculos entre ellas y construir redes amorosas, de acompañamiento, de denuncia, de actuación política”, afirma Comello. (PIE DE FOTO)

Presupuesto para su realización

La película se pudo financiar de manera independiente, fueron aproximadamente 12 personas las que trabajaron en el proyecto, en donde el 90% fueron mujeres, y se pudo llevar a cabo porque ganaron un concurso del polo audiovisual de Córdoba en el 2018 y a partir de esto sale el fomento para poder realizarla y producirla. La industria del cine es muy compleja sobre todo en esos años, actualmente también es muy complicado realizar una producción sin ninguna ayuda económica, pero se están saldando algunas cuestiones sobre todo a nivel nacional, y al menos el ministerio de industria de córdoba promueve el cine como lo que es a demas de una herramienta súper potente y una industria.

Recepción por parte del público

La asistencia del público es variada y heterogénea, lo cual pone muy contentas a las realizadoras de la película, además porque fue muy bien receptada en cuanto a realización audiovisual y a tratamiento social que contiene el filme. Además interpela al público como usuarios del sistema de transporte público, con esto de no entender las medidas de fuerza y también como consumidores de los medios de comunicación, eso de reconocer lo que uno muchas veces no empatiza, la película logra con el público interpelados para reflexionar en el ponerse en el lugar del otro, en la empatía que tanto se habla en este tiempo. “El cine rescata un hecho y hace un registro minucioso y amoroso de esa situación que con el tiempo logra una resignificación, en donde uno se aparta unos años del hecho permite poder leerlo de otra manera tanto para el público como para las compañeras que realizaron la lucha”.